Invítame a mi
Sirius se encogió de hombros y fue tras su amigo, las chicas acordaron no volver a tocar el tema de Frank y esperar a que lo que fuera a suceder, sucediera; después se dedicaron a platicar de banalidades y cerca de las 10:00 p.m. Marlene subió a su cuarto y las chicas se encaminaron al suyo, Alice escuchó que alguien la llamaba y estuvo a punto de no voltear, por si era Frank el interesado, hasta que se dio cuenta que el merodeador de los anteojos la llamaba.
- ¡¡Ay!! ¡¡Mi pluma!! –exclamó fingiendo sorpresa- ahora subo
- ¿Soy tu pluma? –preguntó James divertido
- Claro que no, pero no le iba a decir a Lily el verdadero motivo por el que me quedaba…
- Me odia ¿verdad?
- No, no es que te odie, solo que odia tu inmadurez
- ¿Inmaduro yo? –puso carita de niño inocente
- Si no te conociera, te compraría la carita de inmediato…
- Bueno, entonces ¿Qué? ¿Qué quieres que le haga al llorica de Snape?
- Nada –suspiró Alice negando con la cabeza
- ¿¿¿Cómo que nada???
- No James, mira tú me agradas, de verdad y quiero que Lily se dé cuenta que en realidad la quieres… y eso no va a suceder si no dejas de comportarte como un niño…
- Eso no es cierto Alice y tú lo sabes, Evans me odia, ya lo intenté todo, ya traté de ser bueno, ya la dejé tranquila, ya le pedí hasta el cansancio que saliera conmigo, ya hasta intenté darle olvidarla saliendo con Tracy y nada funciona…
- ¿Has dejado de lado tus bromitas tontas…? ¿has dejado de molestar a Snape?
- ¿Por qué Lily ama a Snape y no a mí?
- ¿Quién te dijo que Lily lo amara?
- No lo sé de cierto, lo supongo…
- No creo que lo ame, simplemente son amigos… mira… no debería de decirte esto, pero la he visto varias veces sufrir por las actitudes que tomas, no me dice nada, pero me doy cuenta, tu última idiotez, como ya te lo dije el otro día, fue comenzar a salir con Trace, mira, ahorita ganaste puntos por salvar a Marlene, no lo eches a perder atacando a Snape y menos por causa mía.
- Pero la escuchaste hace unos momentos Alice, ella no me ama… -James parecía desesperado de verdad-
- No todavía, pero ¿no tu mismo le aseguraste que se iba a dar cuenta que te quería?
- Eso solo lo dije para ver qué efecto tenía en ella, pero ya viste, ni se inmutó…
- Créemelo, Lily no es tan difícil de comprender, solo que no quiere pasar a ser una más de tus admiradoras, no quiere salir lastimada…
- Yo no haría eso…
- Pues demuéstraselo… no seas bruto James… ya no hagas más tonterías… Buenas noches
Se despidió del chico y subió a su habitación; James se quedó pensando en las palabras de la chica, sería verdad que Lily lo quisiera si dejara de lado las bromas con sus amigos, no, no lo creía, eso también lo había intentado y solo había conseguido que Snape se burlara de él en tres ocasiones seguidas, claro que cuando quiso intentar la cuarta, James lo había mandado a la enfermería y Lily se había enojado más… Alice estaba equivocada, Lily no iba a ceder por nada de este mundo, debía dejar que se diera cuenta que en realidad lo quería, muy en el fondo, pero la quería, además ¿no se trataba de eso el amor? De aceptar al otro tal como es, si él cambiara, Lily no amaría a James Potter, sino a la sombra de lo que una vez fue… ni modo, si Alice no quería hacerle nada a Quejicus no le iba a insistir, pero no iba a dejar su venganza destinada al equipo de Slytherin.
*************************
Los días comenzaron a avanzar demasiado rápido para el gusto de todos y los exámenes previos a las vacaciones de navidad comenzaron a abrumarlos, claro que nadie estaba más agobiado que los de quinto y séptimo curso, si querían irse a casa sin demasiados deberes, tendrían que aprobar estos exámenes con muy buena nota, de lo contrario, los maestros ya les habían advertido que les dejarían montones de tareas para su preparación de los exámenes TIMOS y ÉXTASIS, que presentarían en Junio respectivamente.
Lily, Alice y Mary se pasaban horas en la biblioteca, mientras Marlene se divertía volando en el campo de Quidditch, no es que a ella no le importaran los exámenes, simplemente ella no tenía que preocuparse demasiado, ya lo había hecho un año antes y ya se preocuparía un años después; por parte de los chicos, solo Remus y Peter se ponían a estudiar, el primero como parte de su personalidad responsable y decidida a sacar buenas notas, el segundo, porque era demasiado atarantado como para darse el lujo de no estudiar; caso contrario de James y Sirius, quienes se la pasaban volando con Marlene o tonteando con las chicas de otros cursos y casas.
Frank había intentado en un par de ocasiones más acercarse a Alice; sin embargo no había tenido oportunidad de hablar realmente con ella, ya que Marlene lo miraba amenazadoramente y Alice no le daba oportunidad de hilar mucho sus ideas; James seguía saliendo con Tracy, aunque esta relación era más de amigos que de novios, la chica se había convertido en una gran confidente y a su vez en un bálsamo para sus momentos de dolor. Hannah y Remus seguían saliendo, aunque con tantos deberes, no encontraban tanto tiempo en realidad para estar juntos y a Remus comenzaba a atormentarle la idea de que debía de ser sincero con su novia y contarle lo de su licantropía. Sirius se había alejado de Mary desde que la había visto coqueteando con Thomas Hurd-Wood un chico de Slytherin conocido por tirarse a cualquiera que usara falda; y aunque no lo dijera, lo había herido en su orgullo el hecho de que Mary pudiera acercarse a ese tipo. En cuanto a la venganza de los merodeadores hacia el equipo de Slytherin, habían preferido no hacer algún ataque físico, sino que optaron por la humillación pública.
**********************************Flash Back*************************************
- ¿Estás seguro que funciona Colagusano? –preguntaba ansioso Sirius
- Claro que funciona, Remus me ayudó a comprobar los pasos
- ¿Lunático está de acuerdo? –James parecía sorprendido
- No, obviamente no le dije que la quería para esto, le dije que era para ayudarle a Grace en una de sus tareas.
- Bueno, de algo nos sirvió esa pequeña Hufflepuff –remató Sirius- ahora solo a esperar que esos imbéciles pasen por aquí; Wingardum Leviosa –apuntó a unos baldes llenos de algo que parecía agua y los elevó en medio del corredor.
- Allá vienen, estate listo… -lo azuzó James
En efecto, James había visto venir a cuatro de los siete jugadores del equipo de las serpientes; Avery, Wilkes, Rosier y Regulus caminaban apresuradamente rumbo al comedor sin pensar en lo que les esperaba.
- Sirius… viene tu hermano –le previno James
- Pues mucho mejor –sonrió con malicia el chico
- ¿Estás seguro? Quizá él no tuvo mucho que ver –se acobardó Peter- después de todo él estaba buscando la snitch
- Vamos Peter es parte del equipo ¿Qué no?
- Shhh… ahora
- Finite incantatem –susurró Sirius y lo baldes cayeron sobre los cuatro chicos
- ¡¡Maldita sea!! –exclamó Avery- ¿Quién demonios…?
- Jajaja –James y Sirius salieron de detrás del arco dónde se escondieron
- ¿Les gustó el agua? ven que no es bonito –Sirius recordó el incidente con Lily
- ¿Esto lo haces por esa niñata? –lo retó Wilkes- créeme que eso fue más divertido y mucho más satisfactorio
- No te equivoques mastodonte, esto no lo hacemos por ninguna niña –James no se imaginó que hablaban de Lily, pensó ellos se referían a que Sirius se querría vengar de Thomas por lo de Mary- esto lo hacemos para que vean que de mí y de mi equipo no se burlan…
- Jajaja, pues que grande estuvo tu venganza eh Potter, hermanito querido –esta vez el que reía era Regulus- esto se termina con un simple hechizo para secar, creo que están perdiendo sus habilidades… vámonos, no quiero que la desagradable compañía de estos tres me quite el apetito
- ¿Tres? –Rosier parecía confundido
- Claro, no ves que el cobarde de Pettigrew como siempre se esconde detrás de la capa de mi hermanito… -Peter que seguía tras el arco se alarmó al escuchar al hermano menor de Sirius
- Vámonos pues –comenzó a caminar Avery mientras sacaba su varita para comenzar a secarse.
- ¿Cuánto tarda en comenzar a hacer efecto? –preguntó Sirius
- Mmmm pues cerca de diez minutos después de haberse secado…
- Jajaja, entonces tenemos tiempo de llegar al comedor y ver el espectáculo…
Los tres se dirigieron al comedor y encontraron a Remus sentado junto a Lily y sus amigas, James sabía que Alice se molestaría cuando viera que no había seguido su consejo, pero a estas alturas ya no había nada que hacer, además, en esta ocasión esas serpientes se merecían lo que estaba a punto de pasarles… con reloj en mano, los tres merodeadores precisaron el momento en el cual el hechizo comenzó a hacer efecto en sus enemigos.
- ¡Regulus, ¿Qué le pasa a tu ropa?! –preguntó alarmada su novia, cuando la ropa del chico comenzó a transparentarse y su piel se hizo visible.
- ¿Qué dem…? –entonces miró a Wilkes, Rosier y Avery que estaban igual de pasmados que él y comprendió todo, volteó la mirada hacia la mesa de los Gryffindor y vio a su hermano y compañía desternillados de risa- ¡¡Maldita sea!!
Los cuatro chicos de Slytherin salieron corriendo del Gran Comedor en medio de chiflidos y burlas por parte de las cuatro casas, ya que ni sus propios compañeros pudieron aguantar la risa al verlos salir tapándose únicamente con las manos.
Los chicos salieron bien librada después de esa, ya que la única prueba que se tenía contra ellos era la palabra de los cuatro Slytherin, así que a los profesores no les quedó más remedio que dar por olvidado el asunto, el único que no lo dio por olvidado fue el profesor Slughorn, quien consideraba que ya era suficiente el castigo que él les había dado a sus alumnos, como para que los de Gryffindor se burlaran de ellos, así que durante sus clases se había visto particularmente estricto; Alice por supuesto que retó a James y le advirtió que de seguir así, ella poco podría hacer para mejorar el concepto que Lily tenía de él.
**************************** Fin del Flash Back************************************
- Que nervios, hoy nos dan los resultados de los exámenes y mañana nos vamos a casa –Alice parecía nerviosa ante los resultados de sus exámenes- ¿creen que nos dejen tarea?
- No, no deberían, en realidad nos esforzamos –le respondió Mary desde el cuarto de baño
- Ya verás que no nos dejan nada de tarea Al –la tranquilizó Lily- y ¿Qué van a hacer en sus vacaciones?
- Pues mis padres quieren que vayamos a Irlanda con mis tíos, aunque a mí no me agrada mucho la idea –refunfuñó Mary saliendo del baño
- ¿Por qué?
- Porque este año toca pasar las fiestas con la familia de mi padre y allá todos serán muggles, la verdad me gusta más cuando la pasamos con la familia de mi mamá, al menos ahí hay cosas interesantes…
- Pues cuando quieras te cambio el lugar eh –rebatió Alice- de menos para ti hay variación, no que en casa, toda la vida hacemos lo mismo, las mismas comidas, las mismas luces, casi hasta los mismos regalos…
- ¿Por qué no vienes a mi casa? –a invitó Lily- digo si es que no te desespera estar entre puros muggles
- ¿Estás de broma Lily? ¡¡Me encantaría!! Pero no sé si en casa me dejen pasar las navidades contigo, ya sabes que eso de las festividades familiares es algo que les causa mucha roncha.
- Pues ya sabes, si quieres y te dejan venir, eres bienvenida.
- Gracias Lily, bueno pues vámonos porque si no, ya no alcanzamos a desayunar
Después de pasar por todas las clases, Lily tuvo parcialmente la razón y es que ni a ella ni a Alice les asignaron deberes, sin embargo, a Mary la profesora de Astronomía le había dejado un par de redacciones sobre las constelaciones.
- Sirius te podría ayudar –sugirió Alice- después de todo, toda su familia lleva nombres de estrellas de constelaciones
- Sí, pero de mucho no me ha de servir, puesto que no lo veré en todas las vacaciones.
- Pero pueden mandarse cartas ¿no?
- Claro, seguro que en casa de mis tíos les parezca lo más normal que una lechuza entre en medio de la sala y me deje carta, además del gusto que le daría a la madre de Sirius saber que mantiene correspondencia con alguien como yo.
- Créeme que a mi madre le molesta mi sola presencia, no necesita otra excusa –Sirius había llegado junto a las chicas- así que ya sabes que puedes escribirme cuando quieras, cosa que no te recomendaría en el caso de Hurd-Wood, ya que seguro que su fanática familia seguro que te investiga los antecedentes.
- ¿Celoso Sirius? –Mary lo miró con una sonrisita-
- No, solo que los funerales no me sientan bien –se dio por ofendido y se alejó de su lado
- ¿Qué ganas con hacerlo refunfuñar eh Mary? –le inquirió Marlene
- Pues la simple satisfacción de que vea que así como yo no soy única para él, él tampoco lo es para mí.
El banquete previo a la partida de los alumnos no tuvo más sorpresas para los habitantes del castillo; aquellos que debían realizar tareas en vacaciones, se apresuraban a pedir las anotaciones de sus compañeros o sacar textos de la biblioteca; está de más decir que él único que recibió tarea en el grupo de los merodeadores fue Peter, quien se afanaba en pedirle a Remus que lo dejase visitarlo en vacaciones. La última noche en la sala común tampoco trajo sorpresas; al día siguiente la mayoría de los alumnos hacían fila para esperar un carruaje que los lleva a la estación de Hogsmade.
- Entonces que Alice ¿Te espero en casa el miércoles? –Lily parecía muy emocionada por el hecho de que su amiga pasase la navidad en su casa y se lo reiteraba en ese momento mientras esperaban un carruaje
- Ay Lily, si por mi fuera, date por seguro que ni siquiera llegaría a casa, pero no creo que mis padres me dejen zafarme tan fácil de este asunto.
- Bueno pues entonces no queda más que platicar al regreso de las vacaciones…
En esos momentos (siempre tan inoportuno) apareció Severus Snape en una de las esquinas del castillo; la presencia del pálido joven no pasó inadvertida por Mary quien de inmediato volteó a ver a su amiga y trató –inútilmente- de retenerla; después de decirles que no tardaría nada, fue hacia donde estaba su amigo.
- Severus ¿Dónde está tu baúl?
- Pues donde había de estar, sino en mi cuarto
- No vas a ir a casa…
- Vamos Lily, sabes que si por mi fuera no iría a casa ni en vacaciones de verano, sino es porque nos obligan, yo no saldría del castillo
- Pero… entonces no te veré en estas dos semanas
- Eso es lo único que me desagrada; por cierto, tengo algo para ti –algo sonrojado por lo que estaba a punto de hacer, pero tomando valor de quien sabe dónde, sacó del bolsillo de su túnica una cajita envuelta en papel morado y gran listón amarillo y se la extendió a la chica.
- ¡¡¡Ay Severus!!! ¡Qué pena! Yo no tengo nada para ti –le respondió tomando la cajita que el chico le ofrecía
- No necesitas darme nada Lily, con el simple hecho de que seas mi amiga me basta y me sobra… -sin darse cuenta se sonrojó aún más.
- Muchas gracias –esta vez se acercó y lo abrazó durante, lo que a al chico le parecieron años- de verdad, eres mejor amigo que yo…
- ¡¡Espera!! No lo abras, no al menos hasta el jueves por la mañana –le advirtió al ver que Lily estaba dispuesta a abrir el paquete en ese instante- ¿lo prometes?
- No es justo; la tentación es muy grande…
- Debes prometérmelo –esta vez agregó un tono solemne a su voz
- Está bien; te lo prometo –en ese momento la voz de Mary la llamó a gritos; un carruaje estaba esperándola- bueno, me voy, espero que la pases mejor aquí que en casa –se acercó y lo besó sonoramente en ambas mejillas- FELICES FIESTAS –alcanzó a gritar una vez dentro del carruaje mientras este ya avanzaba hacia la salida del colegio.
Los merodeadores, en especial Remus, trataban de convencer a James para que no hiciese otra de sus locuras amorosas por Lily Evans, pero ninguna de estas dio resultado, bien dicen que en estado de enamoramiento, las personas realizan las mayores tonterías con tal de llegar al corazón del ser amado; para James no era desconocido que Lily había invitado a Alice a pasar las vacaciones en su casa, por consiguiente, el hubiese deseado de todo corazón recibir la misma invitación y decidió tomar la iniciativa.
- Vamos Lily, ¿Qué hay en la cajita? –le instigaba Mary cuando llegaron a la estación del Expreso de Hogwarts en la estación de Hogsmade
- Un regalo… para mi…
- ¿Segura que no es un hechizo asesino o torturador? –exclamó Mary con acidez
- Si segura… ya dejen de lado eso quieren, vamos a buscar compartimento.
En cuanto entraron en el vagón del tren, Lily se arrepintió hasta de llevar ese nombre; por todos lado había estrellas con su nombre y flechas señalando hacia el último de los compartimentos del vagón; Lily quiso evitar la vergüenza que seguramente estaba a punto de pasar intentando entrar en cualquiera de los compartimentos que precedían a aquel que le señalaban las flechas; sin embargo, pronto se dio cuenta de que todo estaba fríamente calculado y ninguno de los compartimentos le permitía la entrada. No encontrando más remedio, se apresuró a llegar al lugar indicado antes de que los demás alumnos hicieran su aparición. Dentro del compartimento había una enorme caja envuelta en papel rojo con un enorme listón verde; sobre el listón se encontraba un pergamino que rezaba “ábreme por favor Lily Evans” sin detenerse a pensar, Lily jaló uno de los extremos del listón y los cuatro lados de la caja cayeron dejando ver a un James Potter de pie en la misma pose que la escultura del David de Miguel Ángel (aunque claro está James llevaba ropa) con un letrero a sus pies que decía “a mí no me invitas esta navidad” Lily volteó de manera indignada hacia donde estaba Alice, quien solo se concentraba en evitar soltar la carcajada.
- Te lo voy a decir una sola vez Potter ¡¡FUERA!!
- Entonces… de la invitación
- ¡¡¡FUERA!!! –esta vez sus ojos lanzaron chispas de enojo y James comprendió que a Lily no le había causado gracia su chistecito; en cuanto el chico salió del compartimento, Alice soltó la carcajada junto con Mary, mientras Lily agachaba la cabeza avergonzada y furiosa.
- Vamos Lily, no me dirás que no fue un gesto de lo más encantador –rio Mary
- …. –la pelirroja tomó asiento y no respondió nada; en ese momento llegó Marlene corriendo
- ¿Qué te hizo Potter, Lily?
- Ven Marlene, ven, James se vio de lo más original y gracioso…
- No fue gracioso –la interrumpió Lily
- Bueno quizá no, pero si fue tierno –Mary le contó lo que había hecho el merodeador mientras Marlene negaba con la cabeza y fruncía el ceño
- ¿Por qué a mí? –se quejó Lily y comenzó a llorar
- Lily… -Alice se arrodilló frente a su amiga- yo… lo siento, no debí decir nada acerca de que me invitaste… es que… ¿lo odias Lily? ¿odias a James?
- Yo… no es que odie –sollozó Lily- es solo que… es tan niño… y no puede dejar de acosarme
- Es que le gustas –expuso Mary quien seguía soltando risillas disimuladas
- Pero ¿por qué se porta como un idiota? ¿por qué me avergüenza cada que tiene oportunidad?
- Es su forma de demostrarte que te quiere, además así es él
- Pues yo no quiero a alguien que se porte como si tuviera ocho años
- Si él cambiara, digo si se portara más serio ¿lo querrías? –le preguntó Alice
- No… creo que no, no…
- ¿Por qué no? –volvió a instigar Alice, mientras Mary seguía riendo
- Ya déjala Alice y tu contrólate Mary, no creo que les pareciera muy agradable si ustedes fueran las que recibieran todas esas “muestras graciosas y tiernas” Potter tendrá sus cualidades, nadie se las niega, pero también sabemos que es un presumido además de un conquistador de primera, ¿Quién nos asegura que no quiere a Lily solo por capricho? ¿Quién dice que no la va a botar como a tantas otras? Y si tanto la quiere ¿Por qué aún sigue saliendo con Trace?
Ninguna respondió, el tren avanzaba rápidamente entre las colinas nevadas y los largos túneles oscuros; después de permanecer calladas durante mucho rato, volvieron a platicar evitando a toda costa el tema del merodeador; cuando llegaron al andén 9 y ¾ prometieron escribirse, menos Mary, pues reiteró que en casa de sus tíos no sabían acerca de la magia de ella y de su madre.
Detrás de la barrera los padres de Lily la esperaban impacientemente y por primera vez, Petunia iba con ellos, parecía horrorizada de ver a tantos jóvenes materializarse al atravesar la pared que tenía enfrente, cuando vio salir a su hermana rodeada de las tres chicas que la abrazaban cariñosamente, le entraron unas ganas de salir de ahí, pero sabía que sus padres la matarían.
******
- Oye James… ¿no son esos los padres de Lily? –le señaló Sirius a su amigo
- Si, si son
- Y ¿Quién será esa chica tan fea que está con ellos?
- Ni idea, quizá trabaje para su familia
- ¿de quién hablan? –se acercó Remus y Sirius le señaló con la cabeza hacia donde los tres Evans esperaban a Lily- ¡¡¡ah!!! Así que esa es su hermana
- ¿¿¿Hermana??? ¿¿¿De quién??? –preguntaron los chicos al unísono
- Pues de Lily, de quien si no, digo por eso está con sus papás…
- ¿¿Lily tiene una hermana?? –James parecía sumamente sorprendido- ¿Por qué no va al colegio? No se ve tan grande…
- Eso no es importante, lo verdaderamente de cuestionarse, es ¿Por qué es tan fea?
- No seas así Sirius –pidió Remus- no va al colegio, porque ella no es bruja.
- Pues sea muggle o no, a esa chica, lo feo nadie se lo quita…
******************
- Lily debería darse prisa, ¿Por qué no la llaman para poder irnos? –Petunia lloriqueaba
- Déjala Tuney, no ves que se está despidiendo de sus amigas –respondió condescendientemente su madre; de repente Lily los vio y jaló a Alice con ella
- ¡¡Mamá!! ¡¡Papá!! ¡¡Tuney!! –corrió y abrazó a sus padres al mismo tiempo; cuando intentó abrazar a su hermana, esta solo volteó la cara, por lo que Lily se detuvo en seco- Mamá, ¿recuerdas a Alice?
- ¿Qué no era más alta y con el cabello castaño?
- No mamá, esa era Marlene, allá está mira –le señaló a la chica que camina rumbo a la salida del brazo de su hermano mayor.
- Alice… Alice… Alice… -se esforzaba por recordar la señora Evans – ¡¡¡ah!!! Si ya recuerdo, la chica de la tienda de túnicas el año pasado ¿cómo has estado Alice?
- Muy bien señora, ¿y ustedes?
- Igual de bien cariño y…
- Espera mamá, la intención de traer a Alice es… que la he invitado a pasar Navidad con nosotros… ¿verdad que puede?
- Bueno cariño, no sé si se pueda, digo… Alice debe estar acostumbrada a la magia, quizá la eche de menos en casa, además de que bueno…
- ¡¡No!! No puede ir a casa –interrumpió Petunia de manera tajante
- Tuney… -intentó conciliar el Sr. Evans
- No papá, esta chica no puede ir a casa, lo prometieron –miró suplicante a sus padres.
- Lily, si hay problemas, de verdad yo… -interrumpió Alice.
- No, no tiene por qué haber problema –Lily comenzó a molestarse y Alice divisó a su padre a tiempo de evitar una disputa mayor.
- Sabes que Lily, quizá sea en otra ocasión; ahí está papá y seguro que tiene prisa, escríbeme y nos vemos en enero; Felices Fiestas Señores Evans –Alice le dio un fugaz beso de despedida en la mejilla y se alejó corriendo.
- ¿Por qué te portas así? –le gritó Lily a su hermana
- Lily, este no es el momento ni el lugar… -la tomó su padre del brazo
- No papá –se soltó Lily- es injusto que la única vez que quiero llevar a alguien a casa, Tuney lo eche todo a perder
- Yo no me opondría si invitaras a personas normales…
- Podrías dejar tus dramas para otro momento… -le gritó Lily
- Lilianne, Petunia, -interrumpió la Sra. Evans- pueden guardar silencio, vámonos a casa…
La familia se dirigió a la salida de la estación para ir a casa, no lejos de ahí, Remus sostenía a James del brazo para que no se acercara a ellos, pues siempre más intuitivo, Lupin había notado que Lily discutía sobre algo y considerando que estaría molesta, la presencia de James era una de las cosas que menos hubiera deseado en el momento.
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Bueno, pues ahí está, no me gustó mucho el final del capítulo, pero es que si seguía con la escena tendría que alargarlo mucho más y he preferido dejarlo para el próximo y poner el capítulo antes de lo previsto…. Gracias por todo… ya saben que sus comentarios son lo importante para mi….


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